Y es que el Córdoba, junto a unos cuantos equipos, jugó ayer su último partido de una temporada que se nos ha hecho demasiado larga.
En esta ocasión, el terreno de juego eran los despachos, y tal y como transcurrió el partido a lo largo de todo la tarde, se llegó a estar incluso más cerca de la Tercera División que de la Segunda A.
Muchos aficionados teníamos la (triste y vergonzosa) esperanza de que algun equipo no hiciera frente a sus pagos antes de las 24 horas de ayer, y, en consecuencia, sufriera un descenso administrativo, con lo que su plaza sería ocupada (injustamente) por el Córdoba.
Después de un mes con muchos rumores y noticias contradictorias, se llegó a última hora con muy poquitas posiblidades, e incluso el estupor de comprobar que el mismo Córdoba estaba en esa lista de morosos, lo que hubiera terminado con nuestro equipo en la Tercera División.
Al final, tal y como se esperaba, todos pagaron (menos el Arteixo, equipo de Segunda B, según dijeron anoche en El Larguero), y se hizo justicia a lo que cada uno se ganó en el terreno de juego.
Aún así, reconozco que si anoche algún equipo hubiera dejado su plaza al Córdoba, lo hubiera celebrado como un ascenso deportivo. No hubiera sido justo, lo reconozco. Pero cada uno quiere lo mejor para su familia, ¿no?
También reconozco que, en caso de descenso administrativo, la plaza libre nunca debiera ser ocupada por un recién descendido, como era el Córdoba, sino por un equipo que se hubiera quedado a las puertas del ascenso, ya que, a fin de cuentas, merece mejor premio que un equipo que ha hecho una mala temporada.
Concluyendo, que felicito a los seguidores del Sporting, Tenerife, Lleida y Málaga B, y que espero que ninguno de ellos le haya cogido tirria al Córdoba por este último mes. Si ellos hubieran estado en el lugar del Córdoba, lo comprenderían.
pd. También felicito, entre otros, a los seguidores de la Gimnástica de Torrelavega, que, por lo visto, también las pasaron canutas para mantenerse en Tercera.