¿Y si el triple de Argentina hubiera entrado?
Ahora todo el mundo se ceba comparando las selecciones españolas de fútbol y baloncesto. Es muy fácil. Y los futbolistas son en general tan odiosos, que se merecen todo eso, e incluso mucho más (¿indiferencia?).
Pero también es cierto que las comparaciones son odiosas, además de injustas. Es evidente que la selección de baloncesto es ahora la perfección a todos los niveles. Un gran entrenador y doce grandes jugadores, uno de ellos estrella de la NBA, que no sólo destacan como deportistas, sino que son tan simpáticos y humildes como currantes. Y parece que toda la estructura que rodea a la selección se comporta de forma impecable.
En el otro lado tenemos a un entrenador cuya mejor época parece quedar ya bien lejos, y una banda de jugadores endiosados y antipáticos (la mayoría) donde ni siquiera los mejores brillan en sus respectivos equipos. Y de Villar y compañía mejor no hablar.
Y claro, es muy fácil encontrar tantas diferencias (aunque Martí Perarnau se empeña brillantemente en todo lo contrario), como si explicaran el éxito de los unos y el fracaso de “Los Otros”.
Pero el deporte no es sólo lógica. ¿Cuántos equipos de pésima gestión han logrado grandes triunfos? ¿Fue tan bueno el Madrid de la séptima y octava Copas de Europa? ¿Sería tan grande el Barça si hubiera tenido dinero para echar a Rijkaard cuando estaban convencidos de que no valía? ¿Y si hubieran fichado a Beckham (como quería Laporta) en lugar de Ronaldinho? ¿Y qué ocurre con todos esos equipos cuyos gestores hacen el trabajo adecuado, los jugadores son simpáticos y comprometidos, y luego no ganan nada?
¿Y si Joaquín no hubiera fallado su penalty ante Corea? ¿Y si Julio Salinas no hubiera cantado tan estrepitosamente ante Italia?
¿Y si el triple de Argentina hubiera entrado?















#1 - abel
Hoy comentábamos con unos colegas que se pasaron un poquito los del basket.
Uno que lo dedicaba a la selección de fútbol, otro que decía aquello de la palabra “importante” ba-lon-ces-to como con cierto recochineo…
Sólo hay que ver la audiencia del fiasco de España de ayer y la de la final del mundial (5,5 millones vieron la mierda de pachanga de la selección y 3,6 a los golden boys).
Que no hagan elegir a la gente, porque pueden quedarse sin nada.
Yo una cosa tengo clara, prefiero ver a la selección de fútbol contra Chiquitistán del Sur, que a la de baloncesto contra los USA. No me acaba de calar eso del “ba-lon-ces-to”.