Rock en Córdoba
Desde ayer, Córdoba es un poquito más rockera.
Desde ayer, Córdoba es un poquito más rockera.
Y no es que nadie pretenda prohibir a los Rockalcohol que canten. Más bien todo lo contrario, y es que el cuarto disco de la mejor banda cordobesa de rock (hoy día) viene de camino, y se llama así: ‘Se prohibe el cante‘.
Como con sus otros discos, tenemos varios temas disponibles en su misma web:
O como los he encontrado en Manerasdevivir.com, todos los temas juntos en Megaupload.
La presentación del disco la veremos el próximo 14 de marzo, de nuevo en la sala Metrópolis de Córdoba.
¿Mago? No, pobre…
Visto en esta pequeña página sobre Pedro Reyes, quien esta noche actúa en Córdoba, en el Góngora Café, e intentaremos ir a verlo haciendo lo que mejor sabe: humor absurdo de verdad.
Cuando, por fin, después de mucho, saco tiempo y ganas para ir al cine, me encuentro con que ya han quitado Death Proof de la cartelera de nuestra querida ciudad, a solo tres semanas de su estreno.
Es obvio que el resto de la cartelera es inmensamente superior:
Menos mal hay varios cortos cordobeses que ayudan a enmendar esta situación:
Yo no lo he sentido, pero mucha otra gente sí.
Al tener epicentro en Ciudad Real, y sentirse en Madrid, la cobertura ha sido mucho mayor que la otra vez (hasta en el Córdoba)
En hora y media comienza el último partido de la temporada.
Pese a haber mantenido alejado cualquier favoritismo, el caso es que afrontamos este último partido con una ventaja envidiable (2-0 en la ida), algo que ha calado tanto en la afición, que está como loca por invadir la Plaza de las Tendillas, como hace ya casi ocho años (nuestro último ascenso).
Yo me sigo manteniendo en el lado de los precavidos. Como ya dije la semana pasada, pese al gran resultado, aún no se ha conseguido nada. Si Escalante opina que la clave está en no encajar ningún gol, yo soy de los que creo que lo suyo es marcar un gol como sea (lo que les obliga a marcar cuatro). Si no marcamos, las pasaremos canutas (el Pontevedra ya nos marcó 2 sin que apenas nos diéramos cuenta). Pero si marcamos, creo que tendremos fiesta.
Y como hace dos semanas me dio suerte, apuesto de nuevo por un 1-1.
Hace 4 años el Madrid ganó su penúltima liga ante la Real Sociedad en la última jornada, y casi todo el madridismo lo celebró como si nada.
4 años más tarde, con una historia similar, pero esta vez ante el Barça, se ha ganado una liga, pero parece que se ha ganado la champions. Y, para más ironía, los donostiarras cayeron a segunda (junto al equipo de Siniestro).
El caso es que, desde ya, la peor liga de muchos (muchos) años, es la que mejor sabor de boca nos ha dejado. El madridismo se merecía esta alegría.
De todas formas, la temporada aún no ha terminado. En Córdoba disfrutamos ayer de una fiesta inolvidable, pero tampoco “celebrable”. Se ganó 2-0 al Huesca, y vamos al partido de vuelta con muchas opciones de recuperar un hueco en la segunda división.
Aún así, hoy toca disfrutar.
Mientras toda la España futbolera está pendiente del Madrid, Barça y Sevilla (y también de descensos y UEFA), en Córdoba seguimos con lo nuestro, que ya es mucho.
Y es que la semana pasada nos ganamos el derecho a seguir soñando con volver a la segunda división, dejando fuera a un Pontevedra que no perdió ningún partido (la segunda division B es así de injusta y de cruel). Hoy recibimos al Huesca, que quedó segundo en la liga regular, y que, para mí, es el favorito en la eliminatoria.
Así que, como en el primer partido ante el Pontevedra, creo que lo más importante es que hoy no encajemos ningún gol, y que la ilusión se mantenga otra semana.
En un fin de semana marcado por la sobredosis de deporte televisado, el Córdoba juega el que, espero, no sea su último partido de la temporada.
El Pontevedra sigue siendo favorito, y encima juega en casa. Pero la recuperación de Arteaga puede ser clave para que ayude a que el equipo recupere el juego que lo hizo líder del grupo buena parte de la temporada.
Apuesto por un 1-1. O, como Laporta hablando del Madrid-Mallorca, más bien lo deseo.
La culpa de todo no fue sólo mía...