Parece que con Luxemburgo, el Real Madrid ha recuperado la flor de los primeros años de Florentino, y en sólo 2 partidos y 6 minutos ha conseguido 9 puntos (los mismos puntos que lleva el Córdoba en 20 partidos, que ayer, por fin, ganó).
Sin embargo, la victoria de ayer se quedó muy empañada por los graves errores arbitrales de Losantos Omar y su linier. El 2-1 de Ronaldo vino precedido de un clarísimo fuera de fuego de Figo, y con el 2-1 en el marcador Míchel Salgado hizo un penalti de libro.
Hasta aquí creo yo que estaremos todos de acuerdo, madridistas, antimadridistas, y resto del mundo.
El problema, para mí, comienza con el habitual lloriqueo, habitualmente barcelonista, ante estos errores. Para ellos ha llegado el momento de denunciar, como tantas otras veces, que la liga está amañada.
Desde el punto de vista de un seguidor de un equipo pequeño, los árbitros, además de humanos, son muy malos. Y como el arbitraje en el fútbol sigue estancado en el siglo XIX, cuando uno de estos individuos tiene que tomar una decisión, además de su sorprendente predisposición a equivocarse, suele hacerlo a favor del equipo más grande.
Si tenemos en cuenta que, estadísticamente, el Real Madrid es el mejor equipo de España, será también el que mayores favores reciba, pero seguido muy de cerca por Barcelona y Valencia, y muy de lejos por el resto de equipos humildes.
Sin embargo, en lugar de asumir esta realidad, y de intentar centrar la atención en el problema real (los inevitables errores arbitrales), la prensa catalana prefiere hurgar en su propia herida, y especular con el trato de favor hacia el equipo blanco.
Si la liga estuviera realmente amañada, ¿por qué siguen compitiendo en ella? ¿Por qué no crean una nueva liga, al margen del Real Madrid? O, lo más inquietante de todo. ¿Por qué no la gana siempre el Real Madrid? El año pasado, desde Valencia, se dijo una y otra vez que no tenían nada que hacer, que la liga era para el Madrid. Sin embargo no fue así y el Valencia ganó merecidamente la liga.
Actualización: Olvidé dos cosas:
El Madrid, para mí, mereció ganar ese partido, y nadie puede asegurarme que, incluso anulando ese gol y pitando ese penalti, no hubiera ganado igualmente el partido. A pesar de las crónicas barcelonistas, el Madrid mejoró en su juego, y le faltó lo justo para aplastar al Zaragoza.
Y, por otro lado, y a pesar del título, no creo que estos tres puntos le salgan gratis al Madrid. Cuando se airean tanto los errores arbitrales, es bastante probable sufrirlos en contra poco más tarde. Y es que, como ya he dicho, los árbitros son muy malos, y no tienen quién les ayude.