Es cierto que si no se pasa de octavos, es imposible ganar el mundial. Pero estos octavos son distintos de otros que sí hemos ganado, y es que la selección con la que nos cruzamos es de las grandes, y nunca he visto a España eliminar a una de las grandes (por muy de capa caída que estén) en un mundial.
Así que si queremos cambiar la historia, mañana es el primer día en que podemos empezar a hacerlo. Y el árbitro es italiano, con lo que todo estará, a priori, en contra. Esperemos que Torres acierte.
Y mañana, la porra.