Esta noche nos jugamos el primer asalto para el regreso del Córdoba a la Segunda División, dos años después. Esperemos que haya tres asaltos más, aunque las cosas no pinten tan bien como hace mes y medio, cuando aún éramos el mejor equipo de toda la Segunda División B.
En Córdoba, donde la gente sólo se mueve en ocasiones como ésta, podremos disfrutar de un estadio completamente lleno (dicen que incluso viene gente de Cádiz, Huelva y Jaén a animarnos), y esperemos que con eso consigamos suplir las importantes bajas de este final de temporada.
El caso es que, aunque el Pontevedra es favorito se mire como se mire, lo último que se pierde es la esperanza, y la ilusión. Y yo espero que podamos mantener esa ilusión, como mínimo, hasta la semana que viene.