Si la semana pasada nos tocó perder de una forma a la que estamos muy acostumbrados pero que cada vez duele más, ayer el Córdoba se dejó 2 puntos en el último segundo (literalmente), algo que el año pasado nos ocurrió infinidad de veces (literalmente), y nos llevó de poder soñar con el ascenso, a no descender de milagro.
Esperemos que esta vez sea sólo un día de mala suerte, y no se repita lo del año pasado, que os puedo asegurar que éramos, con diferencia, la afición que más sufría en los descuentos, y creo que hasta bien mediada la temporada actual no se nos había quitado el susto de encajar goles en “el descuento del descuento”.